por Juan Desordenado
Fonosida es una banda de (sad) pop formada en Santiago en 2017 por Saskya Campos, Francisco Soto, Cristóbal Faúndez y Ricardo Canales. La colaboración entre Francisco y Cristóbal se remonta al intercambio de demos y toma forma con la llegada de Saskya. En 2019 publican su primer LP, Dorama, a través del sello Gemelo Parásito Records, con gran recepción en la esfera alternativa y la crítica independiente. En el álbum exploran diversas angustias juveniles a través del synth pop.
Durante la pandemia salió Fonomix (2021), y un año después, con Compañera (2022), consolidaron un sonido maduro, más introspectivo y bailable, dualidad que refleja al proyecto en su esencia. Tras la incorporación de Daniel Cornejo en batería y presentaciones por múltiples escenarios, actualmente se encuentran en el estudio preparando su próximo trabajo discográfico. En paralelo, durante estos días están de gira por México, presentándose en Ciudad de México, Cancún, Xochimilco y Monterrey.
En esta nueva entrega de Itinerarios de Escucha conversamos con Francisco y Cristóbal acerca de Manuel Alejandro (1932), cantautor, músico, arreglista y productor musical oriundo de España. Con su prolífica pluma aportó material a las voces de Raphael, José José, Rocío Jurado, Emmanuel, Jeanette, Julio Iglesias, el Puma Rodríguez y una lista interminable de los intérpretes más destacados de la canción popular del siglo XX. Con más de seiscientas canciones de su autoría, no es exageración decir que las composiciones de Manuel Alejandro forman uno de los cánones más impresionantes de la música en nuestro idioma.
—¿Cómo llegó Fonosida a conocer la obra de Manuel Alejandro? ¿Cuál fue su puerta de entrada?
PANCHO: Nosotros siempre hemos sido muy ñoños al momento de cachar al compositor. Y esto se acentuó aún más de mi parte en una entrevista que le hicieron a Cristóbal justamente en la que le preguntaban sobre “Dorama”. De ahí terminamos hablando sobre Mecano. Porque “Dorama” fue inspirada por “Tiempo de vals”, de Chayanne. Y Cristóbal siempre menciona las canciones de Mecano, y ahí el entrevistador le contó que “Tiempo de vals” fue escrita por José María Cano.
—“Fuiste un trozo de hielo en la escarcha” también la compuso José María…
PANCHO: Ah, mira. Entonces, ahí fue como chucha… Es un dato bonito saber quién es el compositor. Y en el caso de Manuel Alejandro es lo mismo. O sea, las primeras canciones de Fonosida tenían mucho la idea a lo Jeanette, que haya una vocal femenina en las canciones. Y ver que estaban escritas por Manuel Alejandro era brígido. Es un personaje que siempre estuvo.
CRISTÓBAL: Yo creo que la obra de Manuel Alejandro siempre está en la vida de todos quienes escuchan radio, o que tienen papás a los que les gusta escuchar radio, escuchar música romántica. Mamás que hacen el aseo con ese tipo de música. Con canciones como “Quiero dormir cansado” (Emmanuel), como “Yo te amo” de Raphael, “Frente a frente” de Jeanette, pero yo no supe sino hasta hace poco, un par de años, que esas obras estaban compuestas por un mismo hueón. Y eso me sorprendió muchísimo.
—Al estudiar la trayectoria de Manuel Alejandro, me llamó mucho la atención que él mismo se ha autodefinido como un compositor que hace canciones “como trajes a medida” de sus intérpretes, esa característica me hace eco con el trabajo que hacen ustedes con la Saskya. Son canciones que están súper bien compuestas, pero lo que yo más destaco es que las composiciones permiten que el desplante vocal de Saskya luzca y resalte. Pienso tanto en canciones movidas como “Islas”, “Compañera”, o baladas más melancólicas, como “Anticipo” (junto a Inmontauk, su productor), o “Las vueltas”. ¿Ustedes componen, al igual que Manuel Alejandro, pensando en la voz de Saskya, o primero viene la canción? ¿Qué descubren ustedes en esa relación entre canción e intérprete?
CRISTÓBAL: Es una cuestión de casualidades de la vida, yo creo. Las canciones que conforman el primer disco de Fonosida ya las habíamos compuesto incluso antes de conocer a Saskya. Tenemos una anécdota donde yo me compro en la feria un cuadro de Rembrandt que es el retrato de una mujer. Averiguo y se llamaba “Saskia sonriendo”. Y la Saskya, una de las primeras veces que viene a mi casa, ve ese retrato y dice, “oye, ese retrato se llama como yo, Saskia”, que era la esposa de Rembrandt, creo. Y ella, bueno, vio el cuadro original, creo que está en un museo ahí en Europa, ¿cachai? Y la mamá también le comentaba lo mismo. A lo que voy con esto es que es como esas casualidades medio cósmicas y extrañas que hacen que una canción que uno compuso hace un tiempo de repente tome su verdadera, o su última forma, o su forma definitiva con la voz de alguien que llega a tu vida. “Fin de semana”, por ejemplo, la compuse, no sé, dos, tres años antes de conocerla. La cantaba a veces y tengo algunos demos por ahí, pero no son nada comparados con la versión donde la Saskya canta, donde le da esa hueá como misteriosa y atmosférica que tiene su voz.
PANCHO: Yo encuentro brutal a Manuel Alejandro, la lista de gente para la que ha escrito son gente muy distinta. Es como Akira Toriyama haciendo todos los personajes de Dragon Ball, o Marcelo de Cachureos haciendo a cada corpóreo, pensando en cada una de las personalidades; lo encuentro cuático.
CRISTÓBAL: Y tiene esta cuestión media travesti, como dice Roberto Bolaño, que es de la narrativa de que tienes que ponerte en el personaje. Por ejemplo, tiene “Ese hombre”, de Rocío Jurado, “Comiénzame a vivir”, que siento que es imposible pensarla como una canción escrita por un hombre. Siento que es una canción muy femenina.
Manuel Alejandro dice que él estudió música de manera más docta. Su papá era un músico docto. Y dice que la canción pop es muy distinta a la música “más seria”. Es una cuestión más primitiva, hermosa, pero tiene que ver mucho más con una pulsión del alma, más honesta. Sin tanta cosa.
Yo sí genero este espacio de ficción cuando compongo. Hay un momento que yo sí empiezo a pensar en la Saskya cuando compongo algunas canciones y en su voz. De manera inevitable y medio involuntaria, empecé a crear un universo semántico de cosas que asocio a la banda. Y a veces escribo pensando en otras cosas, pensando en otras voces. ¿Qué diría este hueón? ¿Qué diría, no sé, este artista? También me nutro mucho de mis amigos, como que soy un plagiador, pero de cosas cercanas, de artistas chilenos. Observo la obra de gente cercana, como el Luciano (Rena en el Siglo 40), o qué sé yo, del Camilo, de los Frucola (Frappé).

—Hay algo particularmente teatral en muchas de las composiciones de Manuel Alejandro. Melodías que van acumulando tensión, pausas que generan anticipación, arreglos que van creciendo hasta alcanzar una dimensión casi desmesurada. “Yo soy aquel”, “Cierro mis ojos”, “Hablemos de amor”, o “Como yo te amo” (todas popularizadas por Raphael), parecen construidas para llevar esa emocionalidad de corazón abierto hasta sus últimas consecuencias. ¿Qué les provoca ese exceso? ¿Y dónde creen que está la frontera entre lo grandilocuente, lo melodramático y lo verdaderamente conmovedor?
CRISTÓBAL: Pienso en nuestras canciones que, claro, tienen el factor dramático. Yo creo que ahí coincidimos tanto Pancho como yo; hay algo que une esas dos manos compositivas, por decirlo de alguna manera. Porque yo escucho el Dorama, y a pesar de que sí se puede distinguir que hay dos compositores, hay algo que los une. En ese sentido no son tan distantes. Por ejemplo, “Jeanette” es una canción que convive muy bien con “Islas”, o “Islas” con “Aurora”, que las sacamos juntas. Entonces, siento que nuestra formación, como personas que escuchan pop, es similar. Bueno, Pancho es amante de los Beatles, que fundaron la canción pop moderna, y también la canción rock. Y a mí también me gustan. Igual que estos autores más románticos, y creo que por ahí va la cosa. Como que nuestros caminos siempre van hacia allá.
PANCHO: Por ejemplo, Cristóbal pone un gran énfasis en los coros, que es algo muy relacionado con Manuel Alejandro. Por mi parte, yo soy más de una línea melódica, que se acompaña como de otra melodía. Me gusta mucho el tema de hacer puentes en las canciones, que es una hueá que te cambia el mood. Y eso sale un poco de escuchar música más en español que en inglés.
—Manuel Alejandro contó que comenzó a componer “Soy rebelde” mientras tocaba Bach. Me parece fascinante esa idea, porque rompe un poco con la imagen del compositor de canciones populares como alguien que trabaja exclusivamente desde la inspiración sentimental. ¿Han tenido momentos de inspiración similares, partiendo desde lugares insospechados que quizás nada tienen que ver con sus referentes más obvios?
PANCHO: En mi caso sí, con “Dorama”. “Dorama” fue una secuencia de acordes que se me ocurrió la primera vez que tocamos los tres juntos en vivo, afuera de la Taberna Ayekan (bar ubicado en Providencia). En realidad era un show de la Saskya y nos invitó a tocar con Cristóbal. Agarré la guitarra y fue como: “Oye, Cristóbal, ¿conoces esta línea?”, y Cristóbal como: “No la conozco”. Porque, claro, uno igual tiene que preguntar antes, me ha pasado preguntarle a Cristóbal: “¿Conoces esto?”. “Sí, lo hicieron los Bunkers” (risas). Me ha pasado, sí.
CRISTÓBAL: Para mí Ricardo Arjona. Por ejemplo, la frase “Dame otro cigarro que pinte los ojos” es una referencia a esta cursilería que dice “sacó un cigarro algo extraño, de esos que te dan risa” (risas).

—En el panorama nacional contemporáneo, ¿sienten que hay otros colegas que estén bebiendo de esas fuentes?, ¿o es algo no tan explorado actualmente
CRISTÓBAL: Yo creo que deberían haber más, sobre todo las personas que intentan hacer pop, un buen pop. De alguna manera la canción pop es una sola, casi. Siento que aunque no estén relacionados, Pulp tiene eso, esa canción romántica, un poco erótica por momentos, con estos arreglos. Falta un poco de eso. Supongo que está en la música popular, la gente que hace rancheras, la gente que hace cumbia, pero en el indie no lo ves. Estaba quizás un poco antes en la música más dosmilera, tipo Gonzalo Yáñez, probablemente… Glup!, todos esos compositores bebían más de eso.
PANCHO: Quizá Floresalegría es la más indicada, la que más se acerca a esta idea de canción.
—Dentro de todas las composiciones que Manuel Alejandro trabajó durante su carrera, son las cantadas por Jeanette las que definitivamente más me han atrapado y me da la impresión de que para Fonosida también ocupan un lugar especial (no es casual que tengan incluso una canción titulada “Jeanette”). Sus canciones son particularmente desgarradoras, desde la desoladora “Frente a frente”, hasta “El muchacho de los ojos tristes” o “Corazón de poeta” y, guardando la diferencia de estilo, me recuerda mucho a Nico, cuando cantaba las oscuras canciones de desamor para el álbum debut de The Velvet Underground
PANCHO: Para mí las canciones de Manuel Alejandro son las que se escuchaban en la radio Pudahuel, mientras la mamá hacía el aseo, o en la radio Corazón, cuando iba en el furgón, ¿cachai? Pero con Jeanette me pasó específicamente que la primera vez que la escuché fue un día que estaba acostado, tenía como seis, siete años, tenía el 13 Cable y había un programa que conducía Iván Valenzuela que se llamaba Vinilo, y en el comercial de ese programa sonaba la canción “Porque te vas”, donde salía Jeanette cantando. Y el rostro angelical de ella, la forma en que cantaba y toda esa teatralidad fue algo que me marcó para siempre, sobre todo a la hora de hacer canciones.
CRISTÓBAL: Yo cuando pendejo escuché “Corazón de poeta”, y no sabía si me gustaba, pero algo me atraía. Algo me pasaba que la encontraba muy personal, me pasaba algo que no lograba definir en ese momento. Hay una canción que se llama “Estoy triste”, que canta Jeanette, donde dice: “Y me alegro cuando encuentro a otro amigo que también está triste”.
—Una hueá súper incorrecta…
CRISTÓBAL: Claro, entonces, ese mundo que genera, medio liminal, oscuro, triste, romántico a la vez, siento que es una cuestión estética que nosotros tomamos en ciertos temas. O sea, Jeanette es muy Portishead. Nosotros tenemos esa canción que se llama “Anticipo”, que es romántica, pero también toma esa variable. El arte de la fragilidad es una cuestión compleja y difícil, y no todos los intérpretes lo logran. La mayoría de los cantantes cantan fuerte y cantan arriba y todo, y muchas veces lo que se necesita es menos.
—¿Qué canción compuesta por Manuel Alejandro nos recomendarían?
CRISTÓBAL: “Voy a perder la cabeza por tu amor”, que canta el Puma Rodríguez, y tiene una letra preciosa. La canta también Andrés Calamaro en un disco que se llama El cantante. Hay que ponerle atención a esa letra: “Porque tú eres agua, porque yo soy fuego, y no nos entendemos”.
PANCHO: “Frente a frente, bajamos la mirada”... Es como este chiste que hace Copano de Robert De Niro, que nunca confíen en el abuelito que camina así (hace mímica). Bueno, algo así es Manuel Alejandro (risas).