por Bárbara Carvacho
Impulsando iniciativas como el Festival Concordia, las Sesiones 284 y el podcast Pájaro de Fuego, Daniela Benincasa vive la música desde la gestión y el entusiasmo de fan. Con pasos por Matucana 100, y actualmente en la Corporación Cultural Universidad de Santiago de Chile, la profesional de las ciencias sociales levanta espacios colaborativos de alto valor para la música alternativa, docta y popular.
—¿Por qué eres fan de Palomine de Bettie Serveert?
—Es probable que no sea el disco que más escucho, pero lo atesoro como a ningún otro, sobre todo mi versión en CD que es de época y está hecho bolsa pero aún suena. Cuando me llegó la versión treinta aniversario del vinilo, oficialmente grité.
—Momento favorito de Palomine.
—"Tom Boy". Aldito (Aldo Benincasa, hermano y músico) me la había grabado en una compi en casete, entonces cachaba la banda desde antes, y esta era la canción. Si tienes la posibilidad, recomiendo escuchar caminando en una noche de frío y algo de viento, justo antes de que caiga la nieve. En 1994, vivía en Punta Arenas y ese era el escenario habitual.
—¿Cuál es tu momento favorito para escuchar música?
—Tarde de domingo sentada sola en el living de la casa, mirando los discos, sus insertos, cantando fuerte, haciendo videos que después nadie verá.
—¿Tienes alguna tradición, maña o hábito cuando se trata de escuchar música?
—SIEMPRE sola y fuerte.
—Equipo, máquina, artículo curioso o regalón para escuchar música del que quieras contarnos…
—La radio de la Dona (Daniela Iturra, diseñadora gráfica y ex roomie), que nos dejó cuidando cuando se fue de Chile. Reproduce sin problemas casete, CD y radio, y era de su abuelita. Es perfecta, la amo.
—¿Cómo conoces a nuevos artistas?
—Le pregunto a amigues cabezones y me junto con gente joven; también estudio y voy a shows de música chilena.